8 de abril de 2013

Cuentos para no dormir

Cuando era pequeña me contaban cuentos para dormir. Ahora vivo rodeada de cuentos para no dormir. Soñar solía soñar. Sigo soñando pero no de igual forma. Mientras alguien soñaba con un príncipe azul que le llevase al baile y un beso de los que desgastan hasta alma, yo me perdía entre unas sábanas desgástandome la piel. Hay quien no se deja hacer, pues sueña con encontrar su otra mitad. Y en cambio yo estoy perdida en unas 4, soñando cada noche con una diferente a la anterior. Están las personas que sueñan con compartir ciudades con la misma persona y luego estoy yo, rompiendo esquemas, en los cuales me "enamoraría" del placer de una persona de cada una de esas ciudades. Una primera cita, una cena, unos fuegos artificiales en una playa... yo cambiaria todo eso por unas copas y una bolsa llena de María para compartir y después sí, después vendrían los fuegos artificiales pero en un coche, un sofá, contra la pared o en una cama. Y entonces, al despertar, a mis casi 20 digo: Mamá, cuentáme otra vez el cuento aquel, que hoy si. Hoy quiero dormir.

1 comentario:

  1. Que bonito Inma, me encanta como escribes, no sé ya cuántas veces te lo he dicho :)

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[b]sobremiportí[/b]